Enamorarse es fácil.
Uno puede enamorarse –sin demasiado esfuerzo- varias veces al día, a nada que se lo proponga y se mueva un poco por ahí; y si es verano, ni te cuento. Enamorarse no tiene mayor mérito. Lo realmente difícil – no conozco ningún caso-, es salir entero de una historia de amor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario